Fue durante la Revolución Mexicana entre 1910 y 1921, después de la cual México adquirió su independencia; se cuenta que Juan diseñó esta particular técnica de envolver la comida en una gran tortilla de harina para mantenerla caliente el mayor tiempo posible y poder transportarla a los trabajadores para su almuerzo.

El creciente número de pedidos le empujó a buscar la ayuda de un burro para las entregas de sus tortillas rellenas. Los trabajadores observaron la llegada del burrito y así es como este plato finalmente obtuvo su nombre.

La versión auténtica de los burritos mexicanos consiste en una tortilla rellena de carne de vacuno molida o desmenuzada y frijoles refritos. Algunas variantes aparecieron eventualmente con otras carnes como cerdo, pollo o incluso una tortilla con chorizo. Y ahora incluso se permite añadir ingredientes extra, aunque raramente más de dos o tres incluyendo queso, lechuga rallada o tomates frescos picados.

Los burritos también son llamados popularmente burritas en muchas ciudades del norte de México, y en algunos lugares hicieron las burritas más pequeñas que los burritos, sólo para que se puedan diferenciar. También, en Baja California, lugar de nacimiento de los tacos de pescado, las burritas están llenas de langostas y se llaman burritas de langosta.

Otro hecho interesante acerca de estos burritos, es que están hechos con tortillas de harina que son específicas del norte de México y no con tortillas de maíz, que son las más comunes en el resto de México… de hecho, la principal preocupación Juan Méndez era poder entregar sus burritos a todos sus clientes en las mejores condiciones.