Para casarse hay que ser valiente

En general, el sabor picante de las comidas mexicanas tiene que ver con el uso permanente de chiles en la mayoría de los platos. Así como en muchas gastronomías del mundo, la sal es un producto infaltable, en México lo es el chile.

Cuenta la historia que un pequeño poblado del estado de Puebla, existe una variedad de chiles llamados chiltepines, que son unos ajíes muy pequeños pero que al comerlos pueden hacer llorar al más valiente de los comensales. Por eso en este pueblito poblano existe una tradición muy arraigada. Dicen que cuando un hombre quiere pedir la mano de una mujer para casarse con ella, debe hablar con los padres, esto no debería llamarnos la atención ya que ésta es una tradición difundida mundialmente. Sin embargo, en Puebla, el futuro esposo, mientras habla con el que será su suegro, es servido con un plato de frijoles recién preparados, tortillas para el armado de tacos y un buen tazón de salsa preparada exclusivamente con chiltepines. El novio deberá dirigirse al padre de su amada comiendo estos tacos y para ser aceptado deberá hacerlo sin derramar una sola lágrima. Es evidente que, en esta localidad de Puebla, el matrimonio es sólo para valientes.

Esta tradición sirve para demostrar que la cocina mexicana y el sabor picante están tan entrelazados que, casi diríamos, que son inseparables.

El chile en la cocina mexicana

El chile, conocido en otros países como ajíes o pimientos, es casi un símbolo de la cocina mexicana. Sólo en México existen más de 40 variedades de chile, con diferentes tamaños, colores y sabores. Los hay suaves, dulzones y picantes. Pero sería impensable la gastronomía de este país sin estos ingredientes mexicanos tan característicos.

Una de las comidas mexicanas más conocidas es el chile con carne y obsérvese el detalle, se dice chile con carne y no al revés, dando toda la sensación que es la carne la que acompaña al fruto. Todo un detalle del valor que tiene el chile en la comida de México.

Los frijoles o porotos, el chile y el maíz parecen conformar una tríada inseparable de cocina mexicana. Entre los tres ingredientes mexicanos parecen complementarse de manera perfecta, equilibrando de una manera armoniosa sus sabores.

Por supuesto que, como toda la cocina mexicana, cada región tiene sus propias variedades de chile y esto hace que los regionalismos a la hora de cocinar jueguen un papel muy importante en el conjunto de la gastronomía mexicana.

Los chiles suelen comercializarse frescos o secos, según sea la necesidad a la hora de incorporarlos a la receta. Sin embargo, los chefs suelen recomendar a quienes no tienen acostumbrado su paladar a los efectos de tanto picante, que antes de incorporarlos al plato, se les quite las semillas y las nervaduras que son quienes le aportan su principal picor. Claro que, si usted quiere pedir la mano de una mujer en Puebla, deberá entrenar su gusto para no derramar lágrimas.

Los chiles, ingredientes mexicanos infaltables, aportan importantes cantidades de vitaminas, tanto A como C, poseen propiedades antioxidantes, pero según los especialistas, consumidos en exceso pueden producir severos trastornos gastrointestinales, aunque esto último parece aún no haber llegado a oído de los comensales mexicanos.

Números que pican

Según las estadísticas, los mexicanos comienzan a consumir picantes a los 5 años y a los 70 años habrá consumido un promedio de 10 kg anuales de chiles. La verdad que estos números asombran y nos dan la dimensión de la gran influencia que el picante tiene sobre la cocina mexicana.

Es evidente que el placer que los mexicanos sienten por estos ingredientes mexicanos que le dan picante a la vida, han contribuido de manera determinante al desarrollo de ciertas industrias vinculadas con la gastronomía. Estamos hablando de empresas que se dedican a la elaboración de salsas en base al chile. Cada una de estas empresas han desarrollado distintas variedades, de acuerdo a los gustos regionales, y ofrecen la posibilidad de sabores desde los más suaves hasta los más potentes. Con las estadísticas de su lado, estas empresas parecen tener el futuro asegurado.

El picante en la cocina mexicana parece que ya ha trascendido lo gastronómico para convertirse en una forma de vida. Por eso, cuando visites México dale un “permitido” a tu salud y no dejes de deleitarte con los picantes de la cocina mexicana…hasta que te salgan lágrimas.