¿Cómo saber cuáles son?

Los Gusanos de Maguey, son dos especies distintas de larvas de lepidópteros, originadas en Hidalgo. El primer grupo lo conforman el gusano blanco ?nombrado científicamente como Acentrocneme hesperiaris?, y el gusano rojo o chinicuil, ?Hypopta agavis?. Ambos son completamente comestibles, siendo el primer nombrado, una larva que proviene de las mariposas y crece en las raíces del maguey, observándose el color blanco en su cabeza; mientras el último es miembro de la misma familia y tiene una coloración rojiza.

Es importante estar atentos respecto cómo lucen, para no ser timados con gusanos corrientes y acabar probando algo que nos cause daño o sencillamente no tenga el sabor esperado. Por eso, las mejores épocas para pedirlos en los restaurantes son durante mayo y octubre, pues salen más en la temporada de lluvia y es allí cuando pueden extraerlos del Maguey de un modo más seguro y sin causar repercusiones en la planta.

Cómo alcanzaron la popularidad

Los gusanos de Maguey ocupan el número dos entre todos los insectos que más se consumen en todo México, llegando al punto de reconocerse como uno de los platos más exquisitos a nivel mundial. Algo que ocurrió principalmente por toda la difusión que se le brindó mediante turistas, y gracias a los chefs que viajan por el mundo para conocer y presentar platos diversos. De modo que pasaron de ser preparados por los abuelitos, a degustarse en los más finos restaurantes.

Curiosidades

Actualmente, muchos de estos gusanitos se crían en masa, para poder satisfacer la demanda de ellos, pero su sabor dista un poco de los originales, puesto que se alimentan de sangre de vaca.

Otros han intentado reemplazarlos con un tipo distinto de crisálida, pero la misma tiene un método de crianza diferente, que le otorga cierto sabor a tortillas.