Los huevos rancheros es el desayuno perfecto, ya que es una comida que te sumerge en una espiral de sabores en el que quedarás atrapado. El clásico desayuno mexicano que combina proteínas, especias y queso, con lo que quedarás satisfecho por varias horas.

Es un plato muy versátil elaborado con ingredientes sencillos, como huevos, verduras frescas, frijoles, tortillas y queso. La imaginación condicionará el límite de los sabores y colores que quedarán plasmados en este delicioso desayuno que puede ser preparado de muchas maneras. Hay quienes los acompañan con cebollas salteadas, jamón en trocitos, frijoles, papas, salsas picantes y chiles.

Sobre el origen de este plato, se hace referencia a que proviene de la comida en los ranchos mexicanos, donde muchos de los rancheros preparaban sus alimentos con lo obtenido de las cosechas, popularizando este plato a lo largo de todas las regiones del país y fuera de sus fronteras. Por ello observará variantes del plato de acuerdo a la región en que los deguste; por ejemplo, en Nuevo México este plato es icónico, aquí se sirve la tortilla con una mezcla de frijoles refritos y pintos, cebollas salteadas y se adorna con los huevos fritos cocidos a la perfección que luego son bañados con una salsa de chiles rojos y queso rallado. En los estados de Chihuahua y Sonora, los huevos fritos se sirven sobre la tortilla con lonchas de jamón y se cubren con una salsa de jitomates picante. En la Península de Yucatán, están los huevos motuleños donde la tortilla se unta con frijoles refritos y se adorna con el huevo frito para ser bañados con la salsa de tomate, jamón en cuadros, chícharos verdes, queso y plátanos fritos.

Definitivamente, en cualquier región podrás disfrutar de este enérgico desayuno que es una explosión de sabores y texturas con la que se te hará el día.