Un viaje a lo increíble

Cada rincón de México posee un atractivo que lo hace único y el visitante tendrá la sensación que cada estado o pueblo tiene una identidad propia, y así es, esto lo pone de manifiesto en su exclusiva gastronomía. Cada plato de comida mexicana lleva la impronta, los ingredientes y el toque distintivo de cada lugar del país. Es por eso que los viajeros deben, indefectiblemente, sumar la cultura gastronómica a su itinerario de viajes. Ir a la tierra de los Aztecas y no saborear los platos mexicanos típicos de cada región es perderse una parte increíble del viaje.

Pero claro, a la hora de disfrutar lo primero que debemos dejar, antes de partir a este viaje maravilloso, son los prejuicios con respecto a los ingredientes. En la enorme herencia culinaria de México, los antiguos habitantes de estas tierras han hecho honor a todo lo que la naturaleza es capaz de proveer y por ello, encontraremos e los menús, platos tan extraños que, tal vez, nuestra primera reacción sea el rechazo a probarlos, pero sólo hay que dejarse llevar por los miles de años de la historia de estos pueblos para comprender porque la comida mexicana es, hoy, patrimonio de la humanidad.

Si abandonamos los prejuicios y nos entregamos al placer de disfrutar, descubriremos productos, aromas y sabores tan exóticos como exquisitos.

De Puebla con amor

La comida poblana, es decir la de mayor influencia en el estado de Puebla, es una de las abanderadas a la hora de elaborar platos mexicanos bien extraños. Bien es sabido que en este estado una de las bases de la gastronomía, la constituyen los insectos…sí! No se espanten, los insectos son una parte importante de la gastronomía poblana y una vez que hayan probado sus platos, su visión de lo que es la cocina haya cambiado radicalmente.

Si vas de paseo por uno de esos mercados de Puebla, donde puedes encontrar de todo para la elaboración de platos mexicanos, podrás encontrar en los puestos unos exquisitos paquetes de chapulines – insecto similar a la langosta – deshidratados. Puedes ir comiéndolos en el camino como si hubieras comprado un cono de papas fritas, condimentados con un poco de chille y limón, la verdad que saben exquisitos.

Nuestra travesía gastronómica puede ponernos ante nuestros ojos, un exquisito plato de gusanos de maguey. El maguey es una típica planta mexicana y en sus pencas se encuentran estas larvas, que se consideran un manjar de la oferta culinaria de México. De una planta sólo pueden extraerse 3 o 4 larvas, lo que las convierte en muy escasas y es un plato de los considerados caros. Pero vale la pena darse el gusto y no irse de México sin probarlos.

Una combinación de sabores sorprendentes

Nuestro paladar suele estar acostumbrado a “normas” de combinación de sabores bastante estereotipadas, por eso la comida mexicana parece romper con esos paradigmas y nos sumerge en un mundo de combinaciones que nos llenará de sorpresas sabrosísimas.

Al tan reconocido taco mexicano, el paladar de sus habitantes le ha agregado variantes exquisitas. Por ejemplo, los tacos de cabeza y de pitufo. Los primeros son elaborados con los sesos de res, bien condimentados y los segundos se preparan con los testículos del toro, los conocidos “pitufos”.

El gaspacho mexicano, que nada tiene que ver con el gazpacho, la sopa fría que se consume en España – ni siquiera se escribe igual – es uno de los platos mexicanos que si pedimos que nos enumeren los ingredientes podremos llegar a pensar que es obra de un loco. Este gaspacho se elabora con fruta troceada, como si fuera una ensalada. A esta ensalada de frutas los mexicanos le agregan una pasta de chille, cebolla, queso ranchero y jugos de limón y de naranja. Anímense a probarlo, realmente sabe muy sabroso.

Como en todos los países, en México parecen tener su propia receta para combatir la resaca. Esta receta está elaborada a base de mondongo – el estómago de la res o del cordero – con él se elabora una especie de guiso o caldo, bien condimentado y que, según la tradición, este integrante de los típicos platos mexicanos, se come los domingos a la mañana para eliminar los efectos producidos por el alcohol de la noche anterior.

Nuestra recomendación es que a cada lugar de México que te lleve tu viaje, no dejes de averiguar cuáles son los platos más extraños del lugar y no te vayas de allí sin haberlos probado. Sólo así podrás decir que has conocido al verdadero México por dentro, su cultura del sabor y de la cocina. La oferta culinaria de México se encuentra un poco oculta, pero dispuesta a ser descubierta y disfrutada.