La sopa de lechuga es una suave crema donde la lechuga es la protagonista. Cocida con cebolla, caldo y leche, se espesa con yemas batidas. Es un plato delicado y fácil de hacer, perfecto para cualquier ocasión.
La sopa de lechuga es una opción refrescante y ligera para disfrutar en días calurosos.
Es una receta que combina sabores suaves y frescos, perfecta para una comida reconfortante.
Ideal para acompañar con crujientes trocitos de pan frito y una presentación con un toque de lechuga fresca.
Sopa de lechuga
Ingredientes
1 Lechuga limpia
4 tazas de Caldo de pollo
2 tazas de Leche
2 cucharas de Crema
2 Yemas
1 Cebolla pequeña
1 pizca de Azúcar
1 pizca de Nuez moscada
½ Barra de mantequilla
Cuadritos de pan fritos
1 pizca de Pimienta
1 pizca de Sal
Preparación
Paso 1 : Para preparar la sopa de lechuga, primero se debe picar la lechuga en tiritas delgadas, reservando un poco para adornar.
Paso 2 : Luego, se acitrona la cebolla en mantequilla y se agrega la lechuga y el caldo, dejando hervir la preparación.
Paso 3 : Después, se sazona con sal, pimienta, azúcar y una pizca de nuez moscada.
Paso 4 : Se deja enfriar y se licua.
Paso 5 : Se añade la leche y se cocina a fuego lento durante cinco minutos.
Paso 6 : Por otro lado, se baten las yemas con la crema, se diluyen e incorporan inmediatamente a la sopa caliente.
Paso 7 : Se cocina a fuego lento hasta que la sopa se espese, evitando que hierva para que no se corte.
Paso 8 : Finalmente, se sirve la sopa de lechuga con lechuga y cuadritos de pan fritos.













